
Con una superficie de 30 mil hectáreas dividas entre bosque valdiviano siempre verde (22 mil) y tipo forestal alerce (8 mil), un río de 25 kilómetros de largo con un caudal de entre 9 a 12 metros cúbicos, un gran número de especies animales (algunas en peligro de extinción), fauna endémica, cientos de rutas de escalada sobre 200 metros y una belleza inconmensurable, el Valle de Cochamó, ubicado a unas dos horas y media de Puerto Montt, se ve amenazado.
A pesar de que en noviembre del año pasado se firmó un decreto presidencial que protege el 80% del caudal de los ríos Cochamó y Petrohué, todavía organizaciones como Conservación Cochamó prefieren no cantar victoria. “Si bien es cierto que se protege el valle sigue expuesto a mineras, deforestación, caminos, impacto por el turismo creciente y que una nueva administración anule el decreto actual”, afirmó Rodrigo Condeza, presidente de Conservación Cochamó.
Por ello es de suma importancia que este lugar se convierta en Parque Nacional o bien que se extienda hacia el sur el Parque Vicente Pérez Rosales, con tal de que sea una zona con protección total.
Según contó Rodrigo Condeza en el valle científicos estadounidenses encontraron una peculiar planta carnívora que atrapa moscas, por lo tanto el potencial de investigación presente en las 30 mil hectáreas es ilimitado. Y a eso hay que sumar la fauna presente en este tipo de bosques y la gran cantidad de granito presente única en la región.
Cabe destacar que entre las especies animales existen unas cuantas que ven en peligro su subsistencia como el monito del monte, ranita de Darwin, pudú, cóndor, pumas, entre otras. Sin embargo, los seres humanos también se verían afectados –en su medida- con la amenaza de proyectos hidroeléctricos, empresas forestales y mineras inescrupulosas, ya que el Valle de Cochamó sirve de fuente de trabajo a personas que desarrollan un turismo responsable y de conservación.
De hecho, las 27 solicitudes (hasta noviembre de 2009) de derechos de agua en los 25 kilómetros de río demuestran la forma descontrolada en que iniciativas privadas pretenden explotar este lugar de ensueño.
Una zona que también es el paraíso de los escaladores. Cientos de rutas de escaladas sobre granito convierten al Valle de Cochamó en el llamado Yosemite Chileno, es decir, la Meca de todos los amantes de cuerdas, mosquetones, arneses y todo el aparataje para realizar este deporte. Entre los desafíos más deseados por los escaladores está una gran ruta de mil 200 metros (considerada la más larga de Sudamérica sin pasos de hielo o neveros), otras tres que se empinan sobre el kilómetro y más cientos de más que sobrepasan los 200 metros.
Fotografía: Conservación Cochamó










Apoyo!
Hola Amigos:
Esperando que el compromiso tanto mio como el de todos ustedes pueda ayudar a concervar este bello y pristino lugar, pueden contar con todo mi apoyo junto con la carrera que tengo el agrado de estudiar que es Ecoturismo. Muchos de nuestros compañeros son amantes de estos lugares por lo que si es necesario nuestra ayuda, cuenten con nosotros.
Un Abrazo a todos !
César Hernández
Alumno Ecoturismo
Unversidad Andrés Bello
Viña del Mar
Muchas gracias César, esperemos contar ...
Muchas gracias César, esperemos contar con más gente como tú para mantener intacto o con el mínimo impacto estos bellos lugares.
Un abrazo.
Diego.